MANIFIESTO

Desde Marea Turquesa declaramos:
1. En España hay unos 50.000 menores tutelados y en proceso de tutela otros cientos de ellos, siendo la administrativa frente a la judicial la que emite la inmensa mayoría de estos.
2. Los informes que motivan esta retirada de tutela no se ajustan a la realidad, son subjetivos, se basan en conjeturas, penalizan las familias mono parentales, las víctimas de violencia de género y a todas aquellas que el sistema patriarcal considera que esta fuera de los cánones de familia tradicional.
3. Se confunde riesgo o posible riesgo con desamparo no haciendo una intervención correcta y tutelando al menor inmediatamente y sin posibilidad de defensa, obligando a firmar a las familias programas de intervención abusivos bajo la amenaza de no colaboración.
4. A las familias se les miente durante todo el proceso, se les penaliza con retiradas de visitas y llamadas si denuncian las irregularidades que detectan. Se les declara mentalmente incapacitados para atender a sus hijos sin informes psiquiátricos que lo corroboren o se les aplica síndromes inexistentes como el SAP, se alegan cosas como llevar sandalias, no ir a la guardería, portarse mal en clase, tener radiadores eléctricos convivir con un gato, y un sin fin de argumentos que no tienen nada que ver con el desamparo del menor.
5. Los informes psicosociales son emitidos por “expertos” que en la mayoría de los casos no están colegiados pertenecientes a empresas privadas que a su vez tienen fundaciones que gestionan centros de acogida, dan cursos a madres acogedoras, puntos de encuentro, por lo que dudamos de su imparcialidad al no ser órganos externos y hemos detectado que en un numero demasiado alto los informes se emiten sin ni siquiera entrevistarse con el menor o su familia.
6. Los menores son arrancados literalmente de los brazos de sus madres entre llantos gritos y fuerte presencia policial, centros educativos delante de todos sus compañeros por lo que llegan a los centros en estado de shock o con fuertes crisis de ansiedad lo cual después se utiliza como el mal estado psicológico que sufría el menor en su hogar sin mencionar que ha sido causado por la separación tan traumática de su familia y entorno.
7 .Son medicados por sistema ya que se les ha provocado serios traumas, depresiones y demás patologías (que no tenían anteriormente a ser ingresados)en el empeño que pone la administración en romper los lazos familiares y contándoles que sus padres no los quieren, que los han abandonado torturándolos psicologicamente.
8. Todos conocemos los casos de abusos sexuales, encierros, palizas que ocurren en estos centros, el abandono total de los menores una vez tutelados es un escándalo y un delito de tan grave calado que no entendemos como aun no se han tomado medidas investigado en todo su proceso el mal llamado sistema de protección del menor.
9. Los menores van de centro en centro de casa en casa hasta su mayoría de edad ya que el porcentaje de ellos que vuelven a su hogar es minúsculo o inexistente en algunas comunidades. Esto es debido a que la administración durante todos esos años se ha dedicado a descatalogar la familia de origen y romper cualquier vinculo que el menor tuviera con ella, cometiendo así un delito ya que la ley marca claramente que primero está la familia de origen ayudándola a subsanar los posibles problemas que provocaron la retirada de tutela.
10. Llegan a la mayoría de edad con un altísimo porcentaje de fracaso escolar, sin tejido familiar, ni herramientas para desenvolverse en la sociedad siendo a su vez los hijos de estos tutelados ya que la administración que se encargó de educarlos no los considera aptos. Muchos acaban en prisión y excluidos socialmente.
11. Se vulneran todos los derechos de defensa las familias no son escuchadas ni admitidas todas aquellas pruebas que pudieran presentar en el intento de rebatir los informes presentados por las gerencias territoriales de seguridad social.
12. El peregrinaje por juzgados, servicios sociales y demás estamentos se prolongan durante años causando deterioros físicos y psíquicos que utilizan en contra de la madre sin mencionar que han sido causados por el trato vejatorio y la indefensión a la que se le ha sometido durante años. Por lo que esta indefensión que sufren ellas como sus hijos es un grave delito contra la humanidad.
Todos estos problemas, vulneraciones de sus derechos e injusticias que viven cada día los niños y niñas tutelados afectan también al resto de la población infantil, que aunque no viven la misma indefensión de forma sistemática, si viven situaciones nada gratas por vivir en una sociedad capitalista y patriarcal, ven mermados, y en ocasiones, mutilados buena parte de sus derechos y necesidades básicas para su evolución natural hacia una vida plena. El máximo exponente de estas indefensiones son las jurídicas ya que ante los abusos sexuales y maltrato, existe una indefensión generalizada de la infancia, de tal manera que lo que dice un menor a un juez no le sirve para nada, ya que no es escuchado ni tenido en cuenta, no puede explicar la mayor de las atrocidades que vivencia, en ocasiones corroboradas por otros niños que son testigos directos de esa situación de violencia, no sirve ese testimonio absolutamente de nada. Los niños y niñas son anulados así de la justicia y de la protección de los adultos que lo acompañan. Vivimos en un estado articulado en base a un patriarcado capitalista que antepone los intereses neoliberales de los negocios (ya sea farmacéuticas, fundaciones,… toda una serie de negocios que están realizando con los niños y niñas y sus necesidades reales o ficticias), a las necesidades y derechos que tienen realmente los niños para su adecuado desarrollo tanto cognitivo como físico y mental hacia una etapa adulta plena.
Por todo ello es que se precisa urgentemente de un cambio legislativo y revisiones en todos los aspectos que requieran inmediatez de actuación, propugnamos un cambio psico-educativo que permita y a la larga consolide un cambio real de la visión de la infancia en el que ésta no pueda ser un negocio y sea un valor y el principal pilar de
nuestra sociedad.
Una sociedad sana y rica no se puede establecer sin la base de unos valores de respeto y acompañamiento a la infancia.
No podemos seguir mirando hacia otro lado. El Gobierno de ha de asegurar los derechos de la infancia.

Por todo ello exigimos:
· Gestión 100% pública de todos los servicios necesarios para disfrutar de una vida digna. NO AL NEGOCIO con los derechos de niños, madres y padres.
· Recursos económicos y habitacionales, así como seguridad jurídica de niños y madres en situación de riesgo por violencia machista o estructural.
· Recursos humanos y profesionales suficientes que garanticen la imparcialidad en todo el proceso de proyección a la infancia.
· Ley propia de protección a la Infancia elaborada por todos los agentes implicados (madres y padres, profesionales, niños).
· Auditoría de las acciones de las gerencias territoriales de servicios sociales y depuración de responsabilidades.
· Estudio y elaboración de una ley de educación que garantice:

1.- Aprendizajes cooperativos por “descubrimiento guiado”… tal como ya se señalaba en el informe del 1973 “aprender a ser de la Unesco”.
2.- Autorregulación de cada persona en una escuela científica, que tenga en cuenta los procesos psíquicos madurativos y fomente en las diversas etapas la curiosidad intelectual. Las llamadas “evaluaciones” que en la práctica de la mayoría de los centros educativos se limitan dar “notas” como correctivo
están fomentando el fracaso escolar en general y sirven de acelerador de los problemas en familias vulnerables.
3.- Permitir la participación real de las familias en los centros educativos, utilizando los consejos escolares, como motores de la gestión integral del centro y no como órganos represores.

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